jueves, 5 de agosto de 2010

¿ESTÁ EL SECRETO DE LA BRUJERÍA EUROPEA EN DAIMIEL?

En los ambientes académicos dedicados al estudio antropológico de la brujería europea moderna causó gran revuelo la tesis de la investigadora británica Margaret Murray, que creyó ver en este polémico y catastrófico (por el número de victimas que causó su represión y por la grave neurosis de angustia en la que es de suponer sumió a muchas personas) fenómeno una religión pagana clandestina cuyo núcleo habría sido la pervivencia subterránea durante la época cristiana del culto antiguo a la diosa Diana.
Un paisano nuestro (cuyo nombre no recuerdo porque estoy fuera de casa y no tengo el libro a mano) en una magnífica “Historia de Daimiel” nos informa, al hablar de las posibles etimologías del topónimo “Daimiel”, de que su origen podría estar en el término griego “daimon”, que en la Antigüedad pre-cristiana no significaba, obviamente, “demonio” en sentido cristiano sino que , como es sabido, se refería a cualquier tipo de entidad sobrenatural superior; y parece ser que, más concretamente, este nombre se asociaba al culto a la diosa Diana, como referido a algún tipo de espíritu vinculado a ella. Y más aun: el nombre de Daimiel vendría de “daimon” porque en Las Tablas habría existido en la Antigüedad un culto a la diosa Diana o a algún espíritu asociado a ella.
Si esto es cierto, y avalando la tesis de Murray, en Las Tablas y sus alrededores podría haber pervivido durante la época ya oficialmente cristiana un culto a algún “daimon” o espíritu superior asociado a Diana que habría dado lugar a la “leyenda negra” de Daimiel como pueblo de brujas.
Por otra parte, también el erudito local don Jesualdo Sánchez Bustos, en una charla sobre historia de Daimiel que nos dio en el Instituto, aventuró que el nombre de nuestro pueblo podría tener relación con la brujería, si es verdad que su origen etimológico estaría no en “daimon” sino en el nombre “Laminium”, que como es sabido, es como se llamaba la población romana que se supone existía en el actual emplazamiento de Daimiel o en sus alrededores, pues la raíz de “Laminium” tendría que ver con las lamias, que eran una especie de hechiceras de la Antigüedad romana.
Debe de existir una tradición más o menos popular de que el nombre de Daimiel es “non sancto”, pues un compañero, ex –sacerdote, de un Instituto de la provincia me dijo que, efectivamente, el nombre de Daimiel tenía que ver con las brujas.
Si el nombre de Daimiel tiene algo que ver con lo brujeril, se podría aventurar, un poco en broma, la hipótesis de que Cervantes al hablar de “un lugar de la Mancha de cuyo nombre no quiero acordarme” pudo estar pensando en nuestro pueblo…
Hay que advertir que Margaret Murray, como antropóloga, se sitúa en una perspectiva “etic”, no en una perspectiva “emic”, es decir, y lo explico, no es que los participantes en los ritos de brujería (cuya perspectiva sería la perspectiva “emic”) fueran conscientes de que con lo que hacían estaban manteniendo un culto a Diana; ellos podían pensar que estaban rindiendo culto al demonio cristiano o a lo que fuera, pero el antropólogo (desde su perspectiva “etic”, es decir, “desde fuera”, “sabiendo más” que los propios sujetos antropológicos estudiados) puede descubrir que en estos ritos estarían actuando objetivamente , sin que los protagonistas de los ritos lo supieran, los restos de un culto a la diosa Diana que se había hecho irreconocible , que se había velado o encubierto, para sus propios protagonistas. Desde la perspectiva “emic”, la de los protagonistas, el culto brujeril podía ser un culto al demonio cristiano, pero desde la perspectiva “etic”, la del antropólogo, que conoce su verdadero significado, ese culto estaba constituido objetivamente por los restos distorsionados de un culto a la diosa Diana. Lo que posibilitó objetivamente la brujería europea fue la existencia de un culto a Diana que se habría transmitido hasta que se olvidó su verdadero origen, con independencia de lo que los sujetos del rito (perspectiva “emic”) pudieran pensar.
La tesis de Murray provocó gran cantidad de reacciones académicas y de teorías alternativas para explicar la brujería europea, entre las cuales nosotros conocemos la de un autor norteamericano (cuyo nombre no tengo a mi disposición por las razones señaladas), teoría psicosocial basada en presupuestos psicoanalíticos, según la cual la caza de brujas de la época europea moderna se habría ocasionado por el sentimiento de culpa que atenazó, inconscientemente, a muchas personas que rehusaban socorrer caritativamente a determinadas mujeres sin recursos y que resultaban socialmente “extrañas”. Este sentimiento de culpa se habría convertido, también inconscientemente, en odio asesino hacia las mujeres que lo habían provocado y que por eso fueron acusadas de brujería y quemadas; y la negación del auxilio caritativo habría estado apoyada objetivamente, a nivel consciente, en que en la época de la caza de brujas se empezaron a constituir las primeras instituciones de caridad socialmente organizada, por lo que los individuos socialmente bien instalados y con recursos económicos habrían remitido a ellas a las mujeres necesitadas.
Como colofón de este artículo podrían venir bien, saliéndonos del campo antropológico, algunas aclaraciones y consideraciones de orden filosófico y aun teológico, con permiso de los señores clérigos doctorados en la materia, sobre el significado de lo demoniaco en la religión cristiana y sobre el problema del Mal, pero preferimos dejarlo para un próximo trabajo donde nos podamos explayar sobre ello por extenso. Dame tu voto en HispaBloggers!

2 comentarios:

  1. Yo angel martin bolaños hijo de daimiel com 58 años despues de haber leydo estos comentarios de brujeria yo e nacido en la calle nueva. E visto curar com sanguijuelas piernas encangrenadas que esta vecina ponia para esta jente y tanbien decian que era bruja

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  2. Lo de las sanguijuelas yo creo que era una práctica de curación bastante frecuente antiguamente. Se trataría de un caso de curanderismo más que de brujería. Pero puede ser que se mezclara el curanderismo con prácticas de hechicería o magia negra o propiamente de brujería, que hace referencia a la adoración del diablo que produciría supuestos fenómenos sobrenaturales . Sería interesante que todos los testimonios que puedan quedar en el pueblo sobre casos de brujería o similares se recogieran en algún libro que el Ayuntamiento podría encargar a algún antropólogo o grupo de antropólogos. Ya existen algunos trabajos de historia de las creencias mágicas en Daimiel, pero se podría hacer alguna cosa más extensa que recogiera toda la tradición oral que existe en el pueblo sobre estos temas. Le agradezco su testimonio que considero muy interesante.

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